Queremos aclarar que el masaje tántrico muchas veces se relaciona de manera equivocada con un masaje sexual o en otras palabras con un mero hecho de desahogo sexual. Se ha usado las palabras de masaje tántrico para referirse a las prácticas sexuales, y no sorprende la confusión en este sentido.

El masaje tántrico es un ritual que despierta y usa la energía sexual, canalizada por todo el cuerpo, para expandirla por todo el sistema nervioso, canalizada por todo el cuerpo, conectando la sexualidad con el amor, permitiendo entrar en unos estados amplios de conciencia y meditación a través del placer y del gozo.

El placer no es el fin en sí mismo, sino el medio para despertar los sentidos y la sensualidad en el cuerpo. En el masaje tántrico se puede o no incluir los genitales. Es importante la respiración consciente, la cual nos lleva a centrarnos en el cuerpo y desactivar esos procesos mentales, que impiden relajarnos y expandir la energía que se está movilizando en nuestro interior. No hay ninguna intención salvo conectar con el corazón y el amor incondicional, evitando perjuicios, creencias moralistas y el ego.

El masaje provoca en la piel una sensibilidad en toda la superficie, estimulando toda una red de transmisiones nerviosas en todo el cuerpo.

La piel posee distintos receptores nerviosos, cada uno especializado en algunas zonas específicas como la lengua, los labios o la punta de los dedos, que son particularmente sensibles. Por otro lado, tenemos los receptores de presión que suelen acumularse en las articulaciones, los tejidos profundos, las mamas y los genitales, que son las zonas más sensibles, y que son responsables de las sensaciones placenteras.

El papel del masaje tántrico es mucho más profundo, abarca una experiencia de dimensiones mucho más amplias ya que busca el propio cuerpo como medio para alcanzar la liberación y la plenitud física y espiritual.

Metodología

El masaje suele iniciarse a lo largo de todo el cuerpo, buscando desactivar esos procesos mentales que impiden relajarnos, para abrirnos a un mundo donde las sensaciones toman el poder sobre los pensamientos, alcanzado un estado de percepción sensorial más intensa y placentera.

El masaje tántrico pasa a centrarse en puntos clave y en la estimulación de los chakras.

Beneficios

El masaje tántrico tiene propiedades relajantes y curativas: está indicado para todo tipo de personas. Las caricias despiertan el deseo sexual, disminuyen la ansiedad y contribuyen al equilibrio físico y psíquico, favoreciendo la relación de la pareja y estrechando lazos afectivos.

Nos ayuda a tomar conciencia de nuestro cuerpo y de nuestra respuesta sexual, ayudando a tratar disfunciones como la eyaculación precoz, la ausencia de libido y el tiempo de erección. Por lo tanto, mejora la vida sexual y erótica, y evita la relación rutinaria en la pareja estableciendo vínculos más profundos.

El tantra es útil para mejorar el proceso de la respiración, repercutiendo en la disminución de la ansiedad y los trastornos del estrés.

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