También llamado desorden de excitación genital persistente. Es un trastorno de la esfera sexual, las mujeres sin sentir deseo alguno, sienten sus genitales permanentemente excitados al borde del orgasmo, es una reacción o respuesta de excitación sexual desajustada e involuntaria se trata de una afección rara, ya que sucede en un contexto o situación en que la persona no percibe ni interpreta como erótica, causándole ansiedad, gran malestar físico y psicológico.

Es un síndrome extraño del que no se conoce bien la etiología, la persona puede tener o sufrir orgasmos continuados, sintiendo una falta de control de su propio cuerpo. Muchas veces puede desencadenar estos episodios un ejercicio de estiramiento, un movimiento brusco, una presión al montar bici, en algunos casos el masticar, silbar, absorber etc. La Federación Española de Sociedades de Sexología, destaca la importancia que todo paciente sepa identificar cuál es el desencadenante.

También algunos autores apuntan a lesiones traumáticas, o de origen vascular o neurológico que solo afecte a la respuesta orgásmica genital.

El profesor Barry Komisaruk de la Universidad de Medicina de Nueva Jersey, publicó una posible explicación, en la revista científica Journal of Sexual Medicine que lo relaciona con los quistes de Tarlov, tras conocer a una mujer con el síndrome de excitación sexual permanente y tener los quistes de Tarlov a la altura del nervio pudendo en la columna vertebral, en los resultados del estudio se observa que el 66% de su pacientes presentaban quistes, obviamente es una cifra elevada, pero no todas la mujeres que presentan este trastorno de excitación genital tienen quistes.

Para comprender mejor debemos mencionar los nervios que llevan los estímulos que producen el orgasmo, tenemos el nervio pélvico transmite impulsos nerviosos eferentes (sensitivos) de la vagina, el cérvix, el recto y la vejiga urinaria, la activación de estos nervios puede generar orgasmos cuando se estimula por vía vaginal, puesto que no se debe sorprender si se activa por vía rectal.

El nervio hipogástrico también transmite actividad sensitiva desde el útero y cérvix, pero es probable que las diferencias en la calidad sensorial de cada uno de ellos se deba a los diferentes nervios que reciben la actividad sensorial de cada una de estas regiones, por ejemplo el clítoris envía sus impulsos principalmente por el nervio pudendo, la vagina por el nervio pélvico y el cérvix por los nervios pélvicos, hipogástrico y vago, aunque la estimulación de cada una de estas regiones por separado puede provocar orgasmos (con sensaciones diferentes) Síndrome de Tarlov, llamados también quistes perineurales, son dilataciones en la raíz de los nervios que promueven la formación de sacos de líquido cefalorraquídeo, la zona más común donde se presenta es en el hueso del sacro S2, S3, S4, son los que sufren más. Eso no quiere decir que no exista en otros lugares de la columna vertebral.

Los síntomas van a depender fundamentalmente de donde se encuentren los quistes, puede tener dolores, mareos, calambres, dolores de cabeza, síndrome de piernas inquietas, y en ocasiones puede añadir estreñimiento, disfunción sexual, pérdida de control de la vejiga.

Las personas con el síndrome de excitación sexual permanente, pierden el interés por el deseo sexual, es una situación tremendamente molesta provocando un aislamiento, miedo y depresión. El tratamiento tiene que ser multidisciplinario, con el objetivo de que afecte lo menos posible en su vida en general y que la persona aprenda a aceptar lo que le sucede, dándole una visión de una sexualidad positiva, ampliando un conocimiento y crecimiento erótico, donde ella pueda discriminar los estímulos, placenteros agradables y potenciarlos. Además de aprender a diferenciar los estímulos provocados por el trastorno.

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